Si la aplicación del protector solar es solo un paso que realizas ocasionalmente, lo más seguro es que te olvides de él la mayoría de los días. Es hora de poner este cosmético en el lugar que se merece y aplicarlo diariamente ahora que el sol empieza a pegar con más fuerza. Además, conviene conocer el significado de muchas de las palabras que los acompañan a la hora de comprarlos: saber qué es el SPF, el amplio espectro o los distintos formatos (en gel, crema, espuma, aerosol, polvo…) para nuestro tono y tipo de piel.
Una de las grandes ventajas que tienen los protectores solares, es la de ahorrarnos dinero en costosas cremas antiarrugas, siendo un cosmético que nunca debe faltarnos para prevenir el envejecimiento de nuestra piel. Algo que encontraremos en la gran mayoría, son las letras SPF, lo primero en lo que nos fijamos tras elegir entre filtros minerales o químicos. Son las siglas en inglés de “Sun Protection Factor”, es decir, el factor de protección solar contra los rayos UVB.
El número que aparece al lado indica la medida en qué protegerá la piel contra las quemaduras solares. Cuánto mayor sea, mayor será también esa protección que ofrece:
En cuánto al amplio espectro, que también encontramos en los protectores solares, se trata de la garantía que contra los rayos UVB (que queman la piel) y UVA (que descomponen el colágeno) tiene el producto:
Entonces, no solo es necesario usar un protector solar de amplio espectro para evitar que la radiación UVA dañe la piel, sino que también es recomendable colocar un producto antioxidante debajo de nuestro SPF para absorber los radicales libres y neutralizarlos antes de que puedan crear algún daño.

Lo más importante en lo que hay que fijarse es el tono y tipo de piel, además del formato.
En cuánto al tono, encontraremos en el mercado muchos protectores solares no formulados para tipos de tez más oscura, lo que genera un halo blanquecino en muchas pieles: “Los filtros químicos tienden a verse menos calcáreos, pero algunas opciones pueden ser irritantes, lo que hace que muchas personas prefieran evitarlos. Lo ideal es un producto que combine filtros químicos, físicos y biológicos que logre un acabado transpararente y mate en todos los tipos de piel” – nos cuenta Esperanza Sáenz.
También es importante el tipo de piel.Si la tez es grasa, se debe elegir una fórmula sin aceite para no generar brillos indeseados. Los cutis secos, se beneficiarán en cambio de una composición más hidratante que contenga humectantes y emolientes, mientras que las personas con piel sensible deben considerar un producto suave y respetuoso con la dermis que no contenga fragancias químicas, ni parabenos, ni ftalatos para evitar las irritaciones.
Por último, debemos fijarnos en el formato, en el tipo de consistencia y textura del protector. Las lociones tradicionales tienden a ser más espesas que los geles y las espumas, son más fáciles de ver al aplicar pero contienen más grasa y generan más brillo. Los aerosoles son cómodos de usar, livianos y se secan rápidamente, pero al no verlos bien cuando los aplicamos, podemos dejar áreas desprotegidas, además de que pueden ser peligrosos si los inhalas accidentalmente. Para aplicar con el maquillaje en cualquier momento del día, son perfectos los protectores solares en polvo, si bien se recomienda una buena capa para conseguir los valores de SPF que marca el envase.
Protectores solares en diferentes formatos y SPF de Raw Elements, Gentleman y Nezeni Cosmetics.
RAW ELEMENTS www.californiadreaming.eu
NEZENI www.nezeni.com
GENTLEMAN www.gentlemancosmetic.com/es

